No hay nada que me repugne mas que una persona opinando a cerca de otra persona sin que aquella este presente. Incluso si es una opinion positiva, que no suele pasar, en algunos casos se hace un comentario positivo a cerca de una persona solo para provocar una reaccion contraria y asi poder “rajar” a gusto. Por mi parte preferiria hacerme amigo de un necrofilo antes que de un cotilla.
Yo aunque he nacido en Madrid Madrid, como diria aquel, me he criado en un pueblo. Lo he mamado desde pequeño el tema. Las conversaciones banales y la vida de cualquier fulanito y fulanita eran siempre el tema principal en torno a la mesa. Que manera de “rajar”, para despues encontrarse a la persona de turno y con la mejor de las sonrisas babearse las dos mejillas.
Esto no es cosa solo de gente inculta y paleta, casi al reves, todos en mayor o menor medida lo practican.
Yo siempre he sido un tio “raro”, victima propiciatoria de este tipo de pasatiempo, quizas por eso estoy mas concienciado.
“Tira mierda que algo queda”.
Si hubiese alguna razon para esta practica, seria el interes personal directo, intento desprestigiar a tal o cual persona porque me interesa “quedarme con su parte”. Esto yo incluso hasta lo podria entender. Lo mas horroroso de todo es el criticar por criticar, porque sienta bien y es morboso, porque te hace olvidar tu miseria y tus propios problemas por unos instantes.
Yonquis de las vidas ajenas.
Ahora con esto de la globalizacion, se hace mas dificil tener acceso a la vida de las demas personas, incluso los pueblos mas reconditos parecen ciudades. Ya no hay tanto roce entre las personas, y eso genera un deficit de “material” entre estos yonquis
Ahora se lo meten en vena, directamente del tubo catodico. Ya no hablan del embarazo de la puta de la vecina o del maricon del hijo de Pascual, ahora se meten en casa de la Obregon sin la escusa de ir a pedir arroz.