La herencia aqui ha funcionado siempre como el principal condicionante de vida, un poco al estilo de las castas en la india. Churrero el hijo del churrero y notario el hijo del notario, y sigue sin gustar demasiado que el advenedizo de “casta baja” vaya a picar demasiado alto.
El problema de ahora es que el hijo del churrero rara vez se va a conformar y va aceptar su “destino”, queremos algo mas “cool” por asi decirlo, asi que ahí estamos todos los “hijos de churreros” combatiendo por entrar en el paraiso. Algo así, como las colas que se forman en los locales de moda, todos impacientes, intentando llamar la atencion de los gorilas, esperando y esperanzados, y si ese dia no entramos allí estaremos al dia siguiente aguantando mas desprecio. Al final la mayoria no entrara nunca y si lo hace sera para fregar la vajilla o para comerse las sobras. De todas maneras por si sirve, yo estuve en uno de esos locales en Londres, enchufado claro esta, ni siquiera recuerdo el nombre ahora, y desde luego hubiese preferido tomarme unas cañas en el bar de mi tio pepe, llamadme paleto pero esa es la verdad, yo creia que de un momento a otro vendria algun elefante vestido de dolce y gabbana y me pisaria como a un raton. Ya digo, en el bar de mi tio pepe es donde mas relajado estoy y aunque termine oliendo un poco a fritanga, con un par de duchas estoy listo, y menudas mujeres van al bar de mi tio, con un poquito menos de rimel y tal, eso si, pero por lo demas nada que envidiar, mucho mas relajado el tema donde va a parar.
El problema hoy dia es que sabemos que existe otra vida aparte del despertador y de la hipoteca, algunos se lo pasan en grande, lo vemos cada dia y lo sabemos de buena tinta, y es normal que se nos vaya la cabeza con el “yo tambien quiero”.
Si todo el mundo se pudiese permitir navegar en yate por las costas de Cerdeña, años sabaticos y conducir deportivos, lo que se pondria de moda serian los pisos colmena y pasarlas putas a fin de mes. El que no se conforma es porque no quiere, jaja.